Preparando Sermones Que Impactan

 

 

            Tu has sido llamado a una misión tremenda. ¿Quién te ha llamado? ¿Cuál es la labor intimidante? Dios te ha llamado a predicar las inescrutables riquezas de Cristo. Pablo, el gran apóstol, misionero y predicador pregunto a los hermanos de Corinto una pregunta reveladora en 2 Corintios 2:16 acerca de esta labor inconcebible: “¿Quién es suficiente para estas cosas?”

 

            El llamado a predicar incluye el llamado a preparar mensajes bíblicos. Este articulo esta diseñado a guiarte a través de esta búsqueda desafiante. Pero primero, tengo una confesión que hacer. Aunque yo he predicado semanalmente por doce años (Durante ese tiempo yo me gradué de la universidad y del seminario), yo no entendía la preparación de sermones como debería entenderla. Yo no puedo culpar a nadie, sino a mi mismo. De cualquier manera, el Señor me llevo a estudiar homiletica al nivel de doctorado con el enfoque de preparar a personas laicas a predicar. Fue entonces durante este periodo de tiempo el cual culmino con la escritura de mi tesis titulada Desarrollos y Evaluaciones de la preparación de Sermones y clase de Predicación para Laicos en la cual yo finalmente pude decir “eureka” Mi oración sincera es que no importa si eres un novato o un predicador de experiencia, que la siguiente información te permita decir “lo he encontrado”.

 

PASOS PARA LA PREPARACION DE SERMONES

 

            Hay cuatro pasos que son esenciales para el proceso de preparación de sermones, y estos son: familiaridad, interpretación, relación y aplicación. Ahora bien, hay un fuego que primeramente debe ser discutido sin el cual ningún sermón funciona. Este fuego consiste de la influencia poderosa del Espíritu Santo que guía al siervo de Dios a través de la operación de preparación.

 

            Interesantemente, ha habido bastante interacción acerca del Espíritu Santo en la proclamación de mensajes. Tristemente, lo mismo no puede decirse del paso de preparación. Es la opinión del autor que el Espíritu Santo que guió a los escritores bíblicos a escribir la Palabra de Dios sin error es tan esencial a la preparación del sermón como a la predicación del sermón.

 

            Antes que Jesús proclamara la Palabra de Dios en Lucas 4:16-19 el doctor Lucas nos informa que Jesús estaba tanto lleno como movido con el Espíritu Santo de Dios (Lucas 4:1) y que al llegar a Galilea (Lucas 4:14) del desierto, El “regreso en el poder del Espíritu.” Todo esto ocurre antes que Jesús cite Isaías 61 durante Su predicación donde El dice en Lucas 4:18 que “El Espíritu de Jehová el Señor esta sobre mi, porque me ungió Jehová, me ha enviado a predicar las buenas nuevas a los abatidos.”

 

            Este poder no fue limitado a nuestro Señor. Durante un tiempo de persecución la iglesia se reunió para orar. Hechos 4:31 dice, “Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios”  Es imperativo que el siervo de Dios humildemente busque la iluminación del Espíritu Santo por medio de la oración en el primer paso de la preparación del sermón.

            Después de que has escogido tu pasaje para el sermón, ahora tu deber es familiarizarte con el texto Bíblico. Aquellos que tienen habilidades en los idiomas originales deberían empezar traduciendo el pasaje. El estudiante del texto en español debe leer y releer el texto varias veces incluyendo varias traducciones bíblicas. Yo recomiendo  que se lea el texto en voz alta para experimentar el pasaje de manera oral.

            Después, debes hacer una lista de las cosas que no entiendes del texto para investigar. Esto puede incluir detalles tan poco familiar como los nombres Lo-Ruhamah y Lo-Ammi encontrados en el libro de Óseas; o lugares como Tiro y Sidón encontrados en Marcos 7:24; también esta la importancia cultural como cuando Jesús interactúa con una mujer que era griega y sirofenicia de nacimiento en Marcos 7:26 y también el significado de palabras que no conoces.

 

            Luego entonces puedes hacer preguntas al texto aplicando esta pequeña canción:

                        Yo tuve seis amigos fieles

                        Ellos me enseñaron todo lo que se,

                        Sus nombres son Como, Que y Porque,

                        Cuando, Donde y Quien.

 

            Por ejemplo, usemos estas interrogativas para hacer las siguientes preguntas en Marcos 1:40-45:  ¿Cómo era vista la lepra en los tiempos de Jesús?  ¿Qué es la lepra?  ¿Qué hizo Jesús para sanar la lepra?  ¿Qué significa la palabra “compasión” en Marcos 1:41?  ¿Por qué fue movido Jesús con compasión (piensa en Su naturaleza eterna)?  ¿Por qué  comando Jesús al hombre leproso a no decirle a nadie que había sido sanado? ¿Cuándo vino el leproso a Jesús (clave:  observa Marcos 1:32-39 y presta atención al v. 38)?  ¿Adonde mando Jesús al leproso después de haber sido sanado? ¿Quién fue impactado como resultado de la desobediencia del leproso (observa Marcos 2:1-2)?

 

            El segundo paso de estudio Bíblico involucra “la interpretación.”  Tu objetivo en interpretación es el contestar las preguntas que fueron desarrollados con la fase de familiaridad de estudio bíblico. Por ejemplo, pudieras buscar nombres que no son familiares, lugares, eventos culturales y el significado de palabras usando un buen diccionario bíblico y una buena enciclopedia bíblica.

 

            El diccionario bíblico de Unger da excelente información acerca de las palabras Lo-Ruhamah y Lo-Ammi.[1]  De acuerdo al diccionario de Unger la palabra Lo-Ruhamah significa “no tenerle lastima.”  El continua, “el nombre divinamente otorgado al segundo hijo (una hija) del profeta Óseas (1:6) para indicar que el Señor no mostrara mas su compasión hacia la nación rebelde.”[2]  El también muestra que el nombre Lo-Ammi significa “no es mi pueblo” y que “el nombre figurativo dado por el profeta Óseas a su segundo hijo con Gomer, la hija de Diblaim (Óseas 1:9), para denotar el rechace de Jehová hacia el reino de Israel.”[3]  El estudiante entonces llega a tener una mejor comprensión del significado del libro de Óseas al simplemente encontrar el significado de los nombres de los hijos e hijas de Gomer.

            En Marcos 7:24 Jesús deja Capernaun y se va a la región de Tiro y de Sidón. Macarthur menciona en su estudio bíblico que estas dos palabras son referencia a “dos ciudades.”[4]  Wiersbe observa que “Marcos graba tres milagros que Jesús hizo mientras El ministraba a los gentiles en la región de Tiro y de Sidón.”[5]  Wiersbe continua, “El [Jesús] estaba practicando lo que El le acababa de enseñar a los discípulos: No hay diferencia entre Judíos y Gentiles, ya que todos son pecadores y están en la necesidad de un Salvador.”[6]  Es por esta razón que el tomar tiempo para entender la importancia de lugares geográficos es primordial para descubrir el significado del texto.

                                                                                  

            El interprete debe descubrir las claves culturales dadas en determinado texto. Jesús es descrito en Marcos 7:26 como un hombre interactuando con una mujer que es griega y sirofenicia de nacimiento. Nuevamente, Wiersbe astutamente observa, “Para empezar, su nacionalidad estaba en contra de ella; ella era una gentil y Jesús era un judío. Además de eso, ella era una mujer, y la sociedad en aquellos tiempos estaba dominada por hombres.”[7]

 

            Parte de la fase interpretativa del estudio Bíblico involucra el determinar el significado de las palabras y ver como esa palabra es usada particularmente por el mismo autor. El buscar el significado de la palabra “reprendió” en Marcos 4:39 es de gran ayuda. Una concordancia le permite al estudiante a ver que la palabra griega epitimao es usada por primera vez por Marcos en Marcos 1:25 donde Jesús “reprendió” a un demonio. La segunda ocurrencia es en Marcos 3:12 la cual cita a Jesús reprendiendo a espíritus inmundos.  ¿Será entonces que la palabra “reprendió” en Marcos 4:39 alude a Marcos 1:25 y 3:12 haciendo la implicación que Satanás esta detrás de la tormenta grabada en Marcos 4:35-41?

 

            Ya hemos visto las etapas de familiaridad e interpretativas del estudio bíblico. Ahora el exegeta debe entender como el pasaje que estamos estudiando “se relaciona” al contexto que lo rodea, al libro en el cual se encuentra y a la Biblia en su totalidad. Nosotros ahora nos enfocaremos en Marcos 6:45-52 para la porción de este estudio.

 

            Marcos 6:45 empieza con la palabra en seguida.  Esta palabra es utilizada ocho veces en el Nuevo Testamento y cuarenta veces en Marcos. ¿Por qué esta siendo utilizada esta palabra aquí? Jesús acababa de alimentar a cinco mil personas (Marcos 6:32-44.  La explicación de Juan muestra que al final de la alimentación de estas personas, las personas mismas querían hacer de Jesucristo su Rey (Juan 6:15). Es por esta razón que Jesús en seguida pone a los discípulos en el barco porque El no quería que fueran atrapados en la locura de la popularidad. Después de todo, sus discípulos batallaron con ambiciones egoístas (observa Marcos 9:33-35; 10:35-45).

 

            Ahora sabemos porque Jesús los puso en la barca, pero ¿Por qué les permite que tengan dificultades durante la tormenta? ¿pudiera ser que ellos necesitaban aprender que el reino de Dios no seria extendido por su propia destreza sino la de El? Marcos reporta que mientras los discípulos están batallando en el área de remar, que Jesús “quería adelantárseles.” ¿Qué significa eso?

            Grassmick en el Bible Knowledge Commentary (Comentario de Conocimiento Bíblico) hace una profunda observación de estas palabras cuando dice, “El intentaba ‘pasarles al lado’ en el sentido de una teofanía del Antiguo Testamento (Éxodo 33:19,22) para darles tranquilidad.”[8]  Esto encaja con el uso de la Septuaginta en Éxodo 33:19, 22 donde Dios iba a “pasar al lado” de Moisés para manifestar su gloria. Jesús esta manifestando su poder y su gloria a sus discípulos. Esta ata Marcos 6:45-52 al tema mayor de la Biblia: la gloria de Dios.

 

La información anterior que acabamos de conocer muestra la importancia de “relacionar” un pasaje a su contexto inmediato, el contexto del libro, y al contexto de la Biblia. Ahora estamos listo para la ultima etapa de preparación de un sermón.

 

            El diccionario Webster define “aplicación” como uso o propósito. Una vez que las primeras tres fases del estudio bíblico han sido logradas, el predicador debe luchar para entender el uso o propósito del pasaje. En otras palabras, el exegeta necesita comprender como el pasaje que se esta estudiando debía ser empleado por los lectores originales. Después que se ha logrado comprender este objetivo (comprender como los lectores originales debían emplear el texto) el predicador puede de manera correcta o exacta emplear/aplicar el texto a su audiencia.

 

            Miremos el libro de Marcos 4:35-41 como un ejemplo de aplicación. El verso 35 nos da la primera parte de la historia donde Jesús le dice a sus discípulos “pasemos al otro lado.” Este comentario simple hecho por Jesús debería ser suficiente para que sus seguidores supieran que ellos iban a pasar a salvo de la orilla del mar en el oeste hasta la orilla del mar de Galilea en el este. La aplicación apropiado de este comentario debía obligar a los discípulos a creer que las palabras de Jesús debían ser adoptadas.

 

            Los discípulos ahora están en el barco, y una tremenda tormenta los agarra por sorpresa (versos 36-38). Esto no era inusual ya que el mar de Galilea esta a aproximadamente 690 pies bajo el nivel del mar, rodeada también de montañas. Asombrosamente, Jesús esta durmiendo durante la tormenta hasta que los discípulos lo levantan preguntándole “¿no tienes cuidado que perecemos?” Ellos debían haber entendido (aplicado) que la presencia de Jesús en el barco trae calma.

 

            El clímax viene cuando en los versos 39-41 Jesús “levantándose, reprendió al viento.” Él demuestra a sus seguidores desconcertados que a Él si le importa. Jesús entonces los corrige debido a su temor, y ellos terminan maravillándose de Él. ¿Qué aplicaron los discípulos? El poder de Jesús debe ser honrado aun en medio de la tormenta. ¿Qué puede aprender la audiencia moderna de este texto? Que nosotros nos aferremos a las promesas de Dios para que podamos salir delante de cualquier tormenta sin temor ya que aceptamos por fe que Él esta con nosotros.

 

Ahora estamos listos para movernos al siguiente paso en la preparación de un sermón.

 

 

 

DESARROLLANDO PUNTOS EXEGETICOS, TEOLÓGICOS Y HOMILÉTICOS

 

            El predicador tiene un gran reto delante de el. El es llamado a proclamar las verdades ilimitadas de la Palabra de Dios las cuales están ancladas en la naturaleza de un Dios incambiable hacia personas que son influenciadas por una cultura que rápidamente esta cambiando. ¿Cómo puede el predicador aplicar estas verdades sin límite de tiempo a personas en su generación y mantener tanto la exactitud y relevancia sin comprometer la autoridad de la palabra de Dios? La respuesta se encuentra en un método de tres partes de preparación de sermones la cual incluye el desarrollar puntos exegéticos, teológicos y homileticos.

 

            La palabra exégesis de acuerdo al diccionario Webster significa “una explicación o una interpretación critica de un texto.”  La palabra griega para exégesis es exegeomai.  Viene de dos palabras que literalmente significan “liderar hacia afuera.”  Zodhiates define esta palabra como “el traer o liderar hacia fuera, declarar completamente y particularmente.”[9]  Esta palabra es utilizada seis veces en el griego del Nuevo Testamento. Es encontrada en Juan 1:18 que dice, “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que esta en el seno del Padre, el le ha dado a conocer.” Jesús vino a dar un exégesis del Padre. Esto significa que El vino a “declarar de Dios totalmente y particularmente.”[10]

 

            Yo usare el pasaje de Mateo 3:1-12 para encaminarte a través del desarrollo de puntos exegéticos, teológicos y homiléticos. Primero, ¿Cuántos puntos debe tener un sermón? La respuesta esta en la división natural de cada pasaje. En Mateo 3:1-12 hay dos movimientos mayores. El primer punto exegético esta basado en los versos del 1 al 6 y puede titularse “Juan predico un bautismo de arrepentimiento el cual muchos recibieron.” El segundo punto lo obtenemos de los versos del 7 al 12 y lo pudiéramos titular “Juan advierte a la jerarquía religiosa de arrepentirse y dar frutos al menos que sean juzgados.” Recuerden, los puntos exegéticos simplemente reflejan el mensaje que el autor intentaba comunicar a su audiencia.

 

            Ahora, necesitamos llegar al punto teológico. Los puntos teológicos son recogidos de las verdades que no tienen límite de tiempo encontradas en el pasaje.[11] El comentario de Richard ayuda mucho, “Cada autor humano de la Escritura tenia una audiencia particular a la cual le escribió. Pero el alcance de sus intenciones, suplementado por su aplicación inconciente, tiene significado que va mas allá del referente original.”[12]

 

El desarrollar puntos teológicos es un paso necesario en la preparación del sermón ya que mantiene al exegeta lejos de la eisegesis empujando “sus propios principios” en el texto. El resumen de Sunukjian acerca del método una vez popular “palabra clave” es de gran ayuda. El dice, “El método de la palabra clave era una manera de crear el bosquejo del orador, en vez de ser la manera de encontrar la verdad central en el bosquejo del autor. Desafortunadamente, muy a menudo el bosquejo final del orador era artificial y arbitrario, ocultando la verdadera fluidez de pensamiento del autor bíblico perdiendo así la verdadera teología del pasaje.”[13]

 

El primer punto teológico en Mateo 3:1-6 es Arrepiéntete porque Él viene pronto.  El segundo punto teológico que pudiera mencionarse de los versos 7-12 es; Evalúa tu arrepentimiento porque El viene pronto. Ahora tú tienes puntos que en su naturaleza no tienen límite de tiempo revelando así la relevancia inmediata del texto a tu audiencia. Esta fase del desarrollo del sermón no esta diseñada para hacer que la Biblia sea relevante, sino para mostrar su relevancia natural.

 

Ahora estamos listos para los puntos homiléticos. Estos puntos son derivados de los puntos teológicos. Estos puntos homiléticos deben reflejar las verdades ilimitadas de la Palabra de Dios y deben ser dirigidas hacia tu audiencia específica. Trata de mantener estos puntos breves y memorables. El primer punto homilético de Mateo 3:1-6 es Cambia tú camino porque Él viene pronto y el segundo encontrado en los versos 7-12 es Pesa tú cambio porque Él viene pronto.

 

DESARROLLANDO LA INTRODUCCIÓN, LAS ILUSTRACIONES, LAS TRANSICIONES, Y LA CONCLUSIÓN

 

            La importancia de una buena introducción no puede ser sobre-enfatizada por la necesidad de llamar la atención de tu audiencia. Spurgeon acertadamente escribe, “Su atención debe ser ganada, o nada podrá hacerse con ellos.”[14]  ¿Cómo puede un predicador ganar la atención de la audiencia? ¡Siendo Creativo!

 

            Las introducciones no deben ser predecibles. Tu quizás quieras empezar el sermón con una historia personal. A las personas les encanta las historias. Otra manera de obtener la atención es contando un chiste. Siempre asegúrate que el chiste sea apropiado y que lleve a las personas al cuerpo del sermón. Las estadísticas son de gran ayuda, pero debes tener cuidado que las estadísticas sean relevantes al sermón y sean breves en contenido. También, un tema mayor puede ser seductor. Este método es generalmente una historia que es quebrada en partes a través del sermón. Introduces la historia al comienzo del sermón, das la segunda parte durante el cuerpo del mensaje, y concluyes el sermón con el final de la historia.

 

Las ilustraciones son un componente necesario de la predicación. ¿Qué es una ilustración y que debe lograr? John Reed escribe acerca del tema: “El diccionario American Heritage da tres niveles de definición para esta palabra. Estas son las tres: 1. Ilustración es el acto de clarificar o explicar. 2. Ilustración es el material usado para clarificar o explicar. 3. Ilustraciones pueden ser sustancias visuales usadas para decorar un texto.”[15]

 

            Hermanos, un recordatorio amigable es el de no solo ilustrar tus mensajes con ejemplos solo de hombres como del fútbol, pescar, hacer barbacoas. Es importante notar que “cuando el pastor se para detrás del pulpito cierto día de la semana, las estadísticas dicen que casi tres de cuatro adultos que esperan escuchar el sermón son mujeres.”[16]  Así que las ilustraciones deben ser variadas incluyendo cosas como la cocina, la costura, la familia, etc.

 

            El tener buenas transiciones en un sermón es como tener una buena transmisión en un carro que te permite hacer cambios sin problemas. El predicador no quiere tener un mensaje sin ritmo cuando predica. Cahill dice que las transiciones deben hacer tres cosas: “Primero, las transiciones pueden proveer de un cierre al punto discutido previamente. Segundo, las transiciones muestran la conexión lógica entre puntos principales. Tercero, las transiciones anticipan el contenido de la siguiente sección.”[17] Un predicador disciplinado planeara sus transiciones cuidadosamente.

 

            Una buena conclusión a un mensaje es tan necesaria para el mensaje como el aterrizaje bueno de un avión después de haber llegado a su destino final. Hay varias maneras de cómo un predicador puede concluir su sermón. Lo importante para recordar es que una buena conclusión dejara a tu audiencia con un sentido de finalización (no quedo nada inconcluso) y el saber exactamente lo que Dios ahora quiere que ellos hagan.

 

            Quizás tú quieras concluir tu sermón resumiendo los puntos principales. Esto puede ayudar a los oyentes a recordar lo que Dios requiere de ellos. Tú puedes también usar un poema o himno apropiado que resume el mensaje. Quizás tú desees dejarlos con un reto. Por ejemplo, yo te reto a orar por diez minutos cada día, o a leer la Biblia por veinte minutos al  día. Una buena ilustración que resume todo el mensaje puede ser de gran ayuda. Lo importante por recordar es que es importante que termines el mensaje con un reto, exhortación o motivación apropiada.

 

            Que el Señor nos ayude a tomar en cuenta la exhortación de Pablo a Timoteo cuando le escribe en 2 Timoteo 4:2, “¡Predica la Palabra!  Que instes a tiempo y fuera de tiempo.”

           


 

[1]   Merrill Unger, Unger’s Bible Dictionary, (Chicago, IL: Moody, 1966).

[2]   Ibid., 667.

[3]   Ibid., 663.

[4]   John MacArthur, The MacArthur Study Bible, (Nashville, TN: Thomas Nelson, 1997), 1463.

[5]   Warren W. Wiersbe, The Bible Knowledge Commentary, (Colorado Springs, CO: Chariot Victor, 1989), 135.

[6]   Ibid.

[7]   Ibid., 136.

[8]   The Bible Knowledge Commentary, (USA, Canada, and England, 1985), 131.

[9]   Spiros Zodhiates, The Complete Word Study Dictionary New Testament, (Chattanooga, TN: AMG, 1993), 604.

[10]   Ibid.

[11]   El autor esta en deuda con el Dr. Timothy S. Warren por la informacion excelente acerca de este tema encontrada en su articulo en la Bibliotheca Sacra (July-September 1999) titulada “The Theological Process in Sermon Preparation.”

[12]   Ramesh P. Richard, “Application Theory in Relation to the New Testament,” Bibliotheca Sacra 143 (July-September 1986), 207.

[13]   Donald R. Sunukjian, Invitation to Biblical Preaching, (Grand Rapids, MI: Kregel, 2007), 83.

[14]   Charles H. Spurgeon, Lectures to My Students, (Grand Rapids, MI: Zondervan), 1954, 127.

[15]   The Big Idea of Biblical Preaching, (Grand Rapids, MI: Baker), 1998, 148.

[16]   Alice P. Mathews, Preaching That Speaks to Women, (Grand Rapids, MI: Baker), 2003, 22.

[17]   Dennis M. Cahill, The Shape of Preaching, (Grand Rapids, MI: Baker), 2007, 153.

 

 

Return to Our Pastor's Desk